LODOSO Y SU HISTORIA

 

 

 

 

 

Preámbulo:  
       

 

 

Poco sabemos, con respaldo absoluto, de la historia de nuestro pueblo, Lodoso, antes de que aparezca la primera referencia escrita al mismo, y que lo es en 1136, reinando en Castilla Alfonso VII el Emperador, con ocasión de acta de reunión entre los concejos de Lodoso y Quintaseca, y que guarda el monasterio de San Juan de Burgos. Sin embargo, vamos a considerar que en el asentamiento del actual Lodoso, o cercanías, debió haber asentamientos humanos desde mucho antes de la fecha referida, por lo que a continuación vamos a intentar explicar.

 
   
 
        Lodoso en la Iberia prerromana, los Turmogos:  
   

Ateniéndonos a los escritos de los antiguos geógrafos, y por la ubicación donde se encuentra el actual Lodoso, podemos afirmar que los pueblos prerromanos que habitaban nuestras tierras antes de la dominación romana eran los Turmogos; también llamados Murbogos por Ptolomeo, y Turmódigos por Plinio y Orosio, y que eran de origen Celta. Las tierras que ocupaban estas tribus podríamos situarlas en su límite por el Este, en una línea que iría desde los altos de Poza de la Sal, pasando por el alto de la Brújula y los montes de Oca, hasta la Sierra de la Demanda. Limitando con los Autrigones, también Celtas. Por el Oeste, la línea la marcaría el Pisuerga, desde las estribaciones de la Peña Amaya hasta su encuentro con el Arlanzón, cerca del actual Torquemada (Palencia); limitando con los Vacceos, de origen Ibero. Por el norte, el límite sería una hipotética línea que iría desde el Alto Otero de Poza de la Sal, pasando por los páramos de Masa, hasta la Peña de Amaya, para limitar con los Cántabros. Y por el Sur, los límites, los marcaría el transcurrir del río Arlanza, desde su nacimiento en la Sierra de la Demanda hasta su desembocar en el Arlanzón, limitando también con las tribus de Vacceos, y ya más al Este, con los celtas Pelendones que se asentaban en la sierra sur de la Demanda.
 Los Turmogos se les considera por los historiadores, un pueblo de origen indoeuropeo. Su organización social se estructuraba en clanes. Con el hombre como patriarca, a diferencia de los Cántabros de clanes matriarcales. Estas tribus vivían de la agricultura, entorno a las fértiles llanuras de los ríos Arlanzón, Arlanza, Úrbel, Hormazuelas, Odra y Pisuerga. Y así mismo practicaban una abundante ganadería, hasta el punto, que hay quien sostiene que el nombre de Turmogos, etimológicamente, deriva del latín "turmas agere", que podría traducirse, de forma un tanto libre, por "conducir ganado".
Se les considera a los Turmogos los fundadores de la ciudad de Segisama (Sasamón), que posteriormente colonizaron los romanos, como una de sus ciudades más importantes de la meseta norte. Así mismo poblaron numerosos castros, como el que se ubicaba en el hoy Cerro de San Miguel de la ciudad de Burgos.
En cuanto al posible origen del nombre de nuestro río,  Úrbel, como proveniente del vascuence, y más concretamente de los vocablos "ura", que significa agua, y "beltza", que significa negra; con lo que el significado Úrbel sería "Agua-negra", y que así lo sostenía el eminente historiador Fray Justo Pérez de Úrbel, nacido en Pedrosa, podemos hacer todas las conjeturas que cada uno estime oportunas. El autor de esta Web piensa que sí es posible, pues aunque los pueblos vascones se les sitúa su límite bastante más al Norte y hacia el Este del discurrir del río Úrbel, tal vez, en aquellos tiempos, estos límites eran mucho más difusos que lo que hoy entendemos sobre un mapa. Y que los mismos estarían continuamente fluctuando, conforme a las necesidades, poder y relaciones hostiles y de paz, entre la amalgama de pueblos que componían la Iberia Norte. Incluso, por qué no admitir que las lenguas de estos pueblos no fuesen tan distintas como se nos pueda hacer ver, y que muchos vocablos que hoy denominamos vascos fuesen utilizados, así mismo, por otros pueblos celtíberos, como los Turmogos o los Autrigones.

 
   
 

 

 

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  Lodoso durante el Imperio Romano:  
   

Hacia el año 218 (a. C.) el Imperio Romano comenzó a explorar y dominar las tierras de nuestra península, a las que luego llamaron Hispania, y puede que "asomaran" por nuestros lares, no mucho más tarde. En estos primeros años de conquista, se supone, que los pueblos Celtas Turmogos que habitaban el valle del Úrbel, puede que retrocediesen ante el empuje de la invasión romana. Y como en toda invasión, habría quienes ante los nuevos tiempos seguirían viviendo en sus lugares de asentamiento, acatando a los nuevos dominantes, y quienes, en su huída, llegarían mucho más al Norte, tal vez a las actuales tierras de Cantabria y País Vasco. Como es evidente, nosotros los lugareños, podríamos descender de aquellos que se quedaron, o se asentaron como nuevos moradores. Y ni todo lo que llega es malo, ni todos los tiempos pasados fueron mejores, como diría el poeta.
Que el valle del Úrbel tuvo gran protagonismo durante la dominación romana, lo constatan muchos historiadores, pero lo que no se ponen de acuerdo es si por Lodoso pasaba únicamente la calzada del Úrbel, como una calzada secundaria de la principal de Tarraco (Tarragona) a Asturica (Astorga), o si Lodoso constituía un nudo principal de comunicaciones, donde llegaba la calzada principal citada. Vamos a exponer ambas tesis:

 
       
     

1- Por Lodoso únicamente pasaba la Calzada del Urbel:

 
   

Esta tesis la sostienen actuales historiadores entre los que se encuentra el paisano burgalés y gran defensor de la conservación de las calzadas romanas, Isaac Moreno, y el también paisano, catedrático de la UVA, Sr. Abásolo. Para ellos no cabe duda de que la calzada principal desde Tarraco a Asturica, que los romanos llamaban De Italia in Hispanias, y que atravesaba la Hispania septentrional de Este a Oeste, llegaba a Burgos, procedente de Tritium Autrigonum (Monasterio de Rodilla), las Mijaradas (Hurones), y por el valle del Vena, al norte de Villímar, donde en efecto, al hacer las excavaciones para la circunvalación ferroviaria de Burgos, en el 2002, han aparecido tramos de esta calzada; y seguía por el antiguo camino de Los Pozanos, del actual Burgos, subía al cerro de San Miguel, para seguir por Villalón hacia Tardajos, donde estaría la histórica Deobrígula. Para desde allí proseguir a Segisamun (Sasamón), hacia el Oeste hacia las tierras auríferas de la actual provincia de León.
Por lo expuesto en el párrafo anterior, entonces, por Lodoso, únicamente transcurriría la Calzada del Úrbel. Nuestra Calzada del Úrbel nacería en la principal, antes citada, calzada principal, que proveniente de la mencionada Deobrígula (Tardajos), pasaría por el Castro de Las Quintanillas, y seguiría en dirección a Segisama (Sasamón). En este Castro de Las Quintanillas estaría el punto de arranque de la Calzada del Úrbel, que se dirigía hacia el Norte, subiendo por todo el valle del Úrbel, hasta llegar al "Portus Blendium" (Suances), en el Cantábrico. Para ver más detalle sobre esta Calzada del Úrbel y las de la zona, pincha el enlace siguiente.
CALZADA DEL ÚRBEL

 

 

 

 

 

 

   

2- La calzada principal de Tarraco a Asturica llegaba a Lodoso, y en este punto se asentaba Deobrígula:

 

 

Entre los historiadores que sostienen esta otra tesis se encuentran Domingo Hergueta, Manuel Ayala López y Luciano Huidobro Serna. Sostiene Hergueta, que a Lodoso llegaba la calzada de Tarraco a Asturica, cuyo itinerario coincidía con la tesis anterior hasta las Mijaradas (Hurones) Pero en vez de proseguir al cerro de San Miguel, en Burgos, pasaría por Fresdelval (Villatoro), Arroyal, Marmellar de Arriba, y llegaría al valle del Úrbel por donde hoy transcurre el camino San Lices, o tal vez algo más al Norte, por la vaguada hacia Marmellar de Arriba, ya en término del actual Mansilla. Vadearía el Úrbel por el puente romano, desaparecido en 1966, y luego el arroyo de Santa Marina, junto al molino, por el puente romano pequeño (hoy ubicado en Santa Marina), y se cruzaría con la calzada de Clunia a Juliobriga (Retortillo, junto a Reinosa), en el término que hoy conocemos como la Corva, donde estaría el asentamiento romano, con la mansión Deobrígula, cuyo significado, sostiene Hergueta, es "puentes pequeños", que serían los mencionados más arriba. Continuaría hacia el Oeste, por el camino Carrelengua, o Carreluenga, y por el camino de la Cruz Colorada se dirigía a Villorejo, Cañizar, Citores y Segisama (Sasamón). Esta calzada quedaría corroborada, además, porque al poco de encumbrar Carrelengua, el término se conoce con el nombre de "La Muñeca", palabra que durante mucho tiempo hizo alusión a los hitos miliarios existentes en las calzadas romanas; lo que confirmaría que en este punto pudo haber uno de ellos, y de ahí su nombre. Con lo que la calzada que Isaac Moreno denomina del Úrbel, sería la que Hergueta dice ser la de Clunia a Juliobriga.
Respecto a esto último, en 1962, en el Noticiario Arqueológico Hispánico, que editaba el Ministerio de Educación, aparece Lodoso como lugar histórico, y textualmente dice:
"Pueblecito de 200 habitantes, a orillas del río Úrbel y a 18 Km. de Burgos. Gran discrepancia existe respecto a la posición de Deobrígula. Según Hergueta debe localizarse en este pueblo, ya que sobre el río Úrbel figuran dos puentecitos romanos de dos ojos cada uno, puesto que eso quiere decir Deobrígula (puente pequeño), y por allí pasaba la vía Tarraco-Asturica, de la que todavía se conservan restos, y se cruzaba con la Clunia a Juliobriga, nada más pasar los puentes; y allí mismo aparecieron ladrillos, "tégulas", cerámica romana y otros objetos de bronce."
Todo ello, y sin que no sea más que una mera hipótesis, conformaría un mapa algo así como el que el autor de esta Web se ha permitido la licencia de recrear al margen de estas líneas, y que pinchando sobre él se expandirá lo suficiente para verlo.

 
   
 
        Lodoso visigodo y musulmán:  

 

 

Después del Imperio Romano, nada volvemos a saber de nuestros antepasados. Habrá que suponer que el valle del Úrbel se vería sometido a los pueblos visigodos correspondientes, y que así estarían, hasta que la dominación árabe sorprendiese a los lugareños, allá por el 711 ó 712. Y que esta ocasión, sí que parece, que pudo producir una estampida superior a la que causó la invasión romana. Pues lo que sí es cierto que, en los primeros años de la Reconquista, la margen derecha del Duero estaba muy despoblada, y se tuvo que repoblar quizás con los descendientes de aquellos que huyeron hacia las montañas del Norte. Lo que sí parece quedar claro que, durante la dominación árabe, alguno de los mismos debió ser el poseedor de la gran "Huerta del Moro" esa zona de tanto renombre en Lodoso, y que hoy, tras la concentración parcelaria, ya sólo queda en el recuerdo.

 
   
 
        La Reconquista, y el Medievo en Lodoso:  
 

En los primeros años de la Reconquista, en esta época condal (850-1037), nuestro pueblo pertenece al Condado de Castilla, dentro, aún, del Reino de León. La estructura sociopolítica de aquel entonces es la siguiente: En la pirámide está el Rey. Sus territorios se dividen en Condados. Y, a su vez, cada Condado, se subdivide en Alfoces, de los que dependían los concejos y aldeas de su jurisdicción. El concejo de Lodoso pertenecía al Alfoz de Mansilla (Fundación del Monasterio de Oña en 1011), donde residía el tenente, que en nombre del conde regía los dominios del Alfoz. Este tenente residía en el castillo, cuya ubicación estaba en el cerro más al Norte, de lo que hoy en Lodoso conocemos con el nombre de la Parva de Mansilla, y que en Mansilla se sigue conociendo, este término, como El Castillo Y aún queda una pequeña parte de pared, como puede verse en la fotografía. En este castillo, a principios del siglo XII, estuvo preso D. Pedro González de Lara, por orden de Dª Urraca. Ya en el siglo XVI, la cabecera del Alfoz pasó de Mansilla a Santibáñez. El Alfoz de Mansilla se extendía por el valle del Úrbel desde Quintanilla Pedro Abarca hasta Tardajos; y del valle del Ruyales, desde Ruyales del Páramo hasta Isar. Además de los pueblos que hoy conocemos, había otras muchas aldeas, hoy desaparecidas. En lo que concerniente a lo que hoy es término de Lodoso hay constancia de las siguientes aldeas o pequeños núcleos de población:.

 
       
 
  • Quintanaseca: Quienes somos de Lodoso, no hace falta que este término hubiese aparecido en numerosos documentos, ya que la tradición ha llegado intacta sobre su existencia. Incluso numerosos restos, como enterramientos, alfarería etc. han aparecido en las labores de labranza en esta zona. Se ubicaba en torno a la parte Oeste de la actual ermita de Santa Marina, que era la iglesia parroquial. Esa misma tradición sostiene que el fin de su existencia, pudo ser una inundación provocada por una gran tormenta, y que arrastraría gran parte de las viviendas, o las dejó muy dañadas. Con lo que sus habitantes optaron, lo más probable, por bajarse a vivir a Lodoso, motivo por el cual sus términos pertenecen a Lodoso.

 
 
  • San Felices: Se asentaba en el término local que hoy conocemos como San Lices, bajo el manantial que hasta que tuvo agua llamábamos "Fuente las Burras", el cual regaría las huertas del monasterio que allí hubo, que bien pudiera haber sido fundado por los Templarios, pues así se llamó este término hasta no hace mucho. Sobre 1179 el rey Alfonso VIII lo donó al monasterio de San Juan de Burgos, regido por los Benedictinos, según el historiador de esta Orden Fr. Antonio Yepes. Es entorno a este monasterio donde se asentarían las casas de los servidores del mismo. Tal vez el pórtico de la actual iglesia de Lodoso pudiera haber sido el de este monasterio, pues las cruces de sus columnas apuntan un cierto estilo Templario.

 
 
  • Santa María de la Mata: Se ubicaba en el término de Los Casarones y Prolamata (de ahí su nombre, apócope de Prado de la Mata). El nombre de esta aldea aparece en la documentación del monasterio de San Juan de Burgos, con ocasión de una reunión habida en el 1136 de los concejos de Lodoso y Quintanaseca. De hecho, este hoy despoblado, por aquellos tiempos, perteneció a los monjes Benedictinos del monasterio citado.

 
      Año 1185, Propiedades en Lodoso con apetencias episcopales:  

 

En 1185 el Obispo de Burgos, de aquel entonces, adquirió a un tal Fernando Peláez, que parece era un conde, todas las propiedades de éste en Lodoso, por 300 maravedíes. El documento de esta adquisición obra en el Obispado burgalés, y es curioso notar, cómo entre otras pertenencias del tal Peláez figuran viñas, que tampoco nos debe extrañar pues en la raya de Zumel, el término lo conocemos como "Las Viñuelas", que deja claro el por qué. El documento está en un Latín ya de transición, y dice en el núcleo que nos interesa:
"...Ego Ferrand Plaiez bona voluntate do et concedo vobis domino M. Burgensi episcopo, et ecclesie, beate Maria, totam illam hereditatem quam habeo in Lodoso, scilicet, solares populatos et populandos, terras, vineas, ortos, molinos, montes, fontes, pascua, prata, ingressus......".
Claro que hoy, algún intrépido agricultor, en vista de la mínima rentabilidad del cereal, ha probado que por qué no cultivar una pequeña viña para un planteamiento futuro más extensivo. Y en Lodoso volvemos a tener una pequeña viña que quién sabe si no será el comienzo de una nueva forma de explotación de nuestras tierras.

 
   

 

 
      ¿Pasó en algún momento el Camino de Santiago por Lodoso?  
 

 

No, no es sólo pasión por mi pueblo lo que me lleva a una muy posible realidad, de que allá por los finales del siglo X, y principios del XI, la ruta principal del Camino de Santiago pasase por Lodoso. Si aceptamos que la Calzada Romana hacia Asturica (Astorga) pasaba por Lodoso, conforme se ha explicado en la parte de Lodoso, en el Imperio Romano. Si en San Felices (San Lices) hubo un monasterio templario, y los Templarios tuvieron como misión principal en los reinos cristianos de aquel entonces, velar por la seguridad de los peregrinos, no es tan descabellado aceptar que por Lodoso pudo muy bien haber pasado el Camino. Hasta que intereses de otros monasterios, al ser expulsados, o reconvertidos en otras órdenes, los Templarios, redirigieron el flujo peregrino hacia sus moradas e intereses. Para más detalles sobre este tema, te invito a que pulses el enlace que va debajo.
CAMINO

 
         
      Siglo XIV, Las Merindades, Behetría de Castilla.  
   

A mediados del s. XIV, sabemos que que la denominación de los distritos, que antes era Alfoces, pasan a denominarse Merindades. Y se ordena, se visite cada uno de los núcleos de población, distribuidos en 15 merindades menores, integradas en la Merindad de Castilla, para averiguar el estatuto jurídico de cada uno de los lugares, conocer el contenido de los derechos económicos correspondientes al rey, las prestaciones percibidas por sus oficiales, y fijar el conjunto de rentas pertenecientes a los señores. El resultado de dicha empresa va a ser el libro Becerro de las Behetrías, documento administrativo de gran valor histórico.
En primer lugar vamos a tratar de explicar qué era "Behetría":
El origen de la palabra, lo es de la latina "benefactoria". Era el precio que el régimen señorial impuso a los campesinos libres, que al amparo de la Reconquista, crecieron en el valle del Duero. Consistía en que la población que "gozaba" de este privilegio podía recibir por señor a quien quisiese su concejo, aunque las tierras fuesen propiedad, o no, del mismo. A cambio, este señor les daba protección en un contrato de vasallaje clásico de la época medieval. Con esto, aquellos hombres, a través de esta behetría, ostentaban el estado jurídico de hombres libres, por lo que no eran ni siervos ni vasallos.
Lodoso aparece como behetría en el libro Becerro de las Behetrías que data del 1352, siendo Rey Pedro I el Cruel. Y su pertenencia lo es a la merindad menor de Castrojeriz. En él se recopilaron aquellas poblaciones que tenían este privilegio. Si quiere ver el detalle de en qué consistía lo que en él consta sobre la behetría de Lodoso, pincha el enlace.
BEHETRÍA DE LODOSO

 
         
      Los Rojas y Lodoso:  
   

En el año 1452, bajo el reinado de Juan II de Castilla, otra de las estirpes más poderosas de Burgos son poseedoras del impuesto feudal llamado de las "martiniegas". En Lodoso las ejerció la familia Rojas, originaria del pueblo burebano del mismo nombre. Esta familia, y más concretamente D. Juan de Rojas (señor de Cabia y alcalde mayor de los hijosdalgo de Castilla), era el poseedor de tal impuesto en numerosos pueblos de nuestro entorno, además del de Lodoso, como Buniel, Cabia, Muñó, Quintanaseca, S. Pedro Samuel, Zumel, Sta. María de Tajadura y Cañizar.

 
   
 
        El Renacimiento en Lodoso:
 
 
   

En los siglos  XVI-y XVII Lodoso pertenecía al partido del Val de Santibáñez.
 

 
      1520-45: En estas fecha, aproximadamente, las gentes de Quintanaseca se establecieron en Lodoso.  
   

No se ha hallado, hasta la fecha, ningún documento que acredite este hecho de forma fehaciente. Como apunto en los despoblados, la tradición oral hablaba de una posible inundación que hiciera grandes daños en sus casas, y aquellas gentes decidieran trasladarse a vivir a Lodoso. Lo que sí D. Carmelo ha hallado es un documento de una reunión en Zumel, en 1783 entre vecinos de aquel pueblo y Lodoso, en el que a su vez presentan, los de Zumel, un otro documento firmado por ambos concejos, y datado en 1620, para dirimir algunos "flecos", diríamos hoy, sobre las rayas entre los dos pueblos, y el uso de las fuentes de Lodoso por parte de los ganados de Zumel. Y es en ese documento, de 1620, donde se dice "... de que el lugar de Quintanaseca, despoblado que lo está mas de ochenta años..."
En el libro "El mundo urbano en la Corona de Castilla", y según fuentes que cita del "Archivo General de Benamejí", detalla las deudas contraídas entre 1539-45, por varias localidades con D. Diego de Bernuy, señor con varias posesiones en nuestra zona; entre ellas el castillo de Zumel, y además en Lodoso, Pedrosa..., y también cita Quintanaseca. Es por ello que acaso Quintanaseca pudiera haber existido hasta mediados del XXVI.

 
         
      1543 La iglesia de Lodoso se termina, con el colofón de su pórtico:  
   

Si nos atenemos a la inscripción del pórtico de nuestra iglesia, es en este año de 1543, en que se terminó la misma. Su torre consistía en una esbelta espadaña, y el resto de la estructura es la actual, exceptuado el cementerio que se hizo ya en el siglo XIX.

 
     
      1545 Los Bernuy y Lodoso  
   

A mediados del sigo XVI, la familia Bernuy era para Burgos algo así como hoy el Grupo Antolín, y aún más, si tenemos en cuenta la escasísima industria de aquel entonces, centrada casi sólo en las lanas y su exportación a Flandes, Reino Unido, Italia, etc. El cabeza de la estirpe llegado a Burgos, Diego de Bernuy, era, al parecer, de origen judío, y pronto puso a Burgos a la cabeza de la industria lanera de aquella España porque, no en balde, era la tierra de la oveja Merina. En Burgos ostentó cargos varios como Regidor Perpetuo, Escribano Mayor de la Casa de la Moneda, etc. Y erigió en nuestro pueblo vecino, Zumel, el castillo fortaleza como lugar de ocio. Y suyo es el hospital de la Concepción en Burgos, hoy en restauración sin fin, a la vista.
Claro está, que en aquellos tiempos, uno de los negocios de las gentes acaudaladas, también lo era el préstamo, al no existir lo que hoy serían los bancos. Y así, Lodoso en 1545, debía al Señor Bernuy 64.587 Maravedíes, según información extraída del libro "El mundo urbano en la Corona de Castilla" de Ignacio Fortea, quien, a su vez, la ha investigado en el "Archivo Señorial de Benameh¡jí". Es curioso ver que también estaba en la lista de deudores Pedrosa, Zumel, Mansilla... pero todos con cantidades muy inferiores a Lodoso. Quizás tenía confianza plena en nuestros antepasados, o estábamos más necesitados...

 
       
      1592 Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla  
   

En este Censo, Lodoso aparece en una unidad de censo llamada "Valdesantibañez", que más o menos, abarca los pueblos entre "Quintanilla de Pedro Abarca", hasta "Santa María de Tajadura", en el valle del Úrbel; algunos del valle de Ruyales, y "Villanueva de Orgaño" y "Rebolledas". Como censo de esta unidad señala contar con 1044 habitantes.

 
   
 
        La Edad Moderna en Lodoso. El Censo del Marqués de la Ensenada:
 
 
   

Ya en plena Edad Moderna, con el reinado de Fernando VI, se realiza un censo en toda España, por orden del ministro del rey don Zenón de Somodevilla y Bengoechea, conocido como el Marqués de la Ensenada. Este censo, cuyo fin tenía el conocimiento de bienes y haberes de las personas, para sustituir el obsoleto impuesto de las rentas provinciales, por uno más directo. El censo se confeccionó en cada localidad, a modo de un acta, con las respuestas a 40 preguntas que eran las mismas para todas las localidades. En aquel acta figuraban presentes por parte de la Corona la figura del Juez Subdelegado, y por parte de las localidades, el cura de la parroquia quien tomaba juramento, el alcalde o alcaldes ordinarios, los regidores, el procurador síndico, varios vecinos, y el escribano de la localidad. De lo plasmado en este censo podemos saber datos tan importantes como algunos de los apellidos, tal vez dominantes en el pueblo, la pertenencia respecto a partido y señorío, la extensión del término, los recursos materiales, las dedicaciones laborales de sus habitantes, los tipos de cultivo, las cantidades que se recolectaban, su rendimiento, precios; la industria que había, en nuestro caso, herreros, batanes, molinos y tejedores. Los obreros del campo que había, pastores, sus dueños, lo que cobraban, los curas y clérigos que había, las casas, vecinos y habitantes, y un gran número de datos, por lo que este censo o encuesta es de todo punto importantísimo para el conocimiento exhaustivo de cualquier población y sus datos en esta época. Para conocer el texto íntegro del censo del Marqués de la Ensenada, en Lodoso, pincha el enlace que va por debajo.
CENSO DE LA ENSENADA DE LODOSO

 
       
      1775, Construcción de la actual torre de la Iglesia de Lodoso.  
   

En el 1775 se construye la torre de la iglesia, que actualmente se pude contemplar, pues, todo parece, que la anterior, que era de tipo espadaña, pudiera estar con algún deterioro, o simplemente, las torres prismáticas eran las preferidas, en esa época.
 

 
   
 
        El siglo XIX en Lodoso:
 
 
      Desamortización del hospital en  1802.  
 

Aquel viejo hospital de enfermos y transeúntes, del cual nos informa el Censo del Marqués de la Ensenada, tuvo su fin en este año, como tal hospital. No obstante, la casa o edificio que lo albergaba, hoy sigue en el pueblo. Edificio que recientemente ha sido restaurado con gran mimo.
De hecho, el primer cuartel del escudo de Lodoso, representa el compromiso social de las gentes de Lodoso, plasmado en su escudo en la representación de este hospital.

 
      Años de penuria entre 1803 y 1812.  
   

Entre los años 1803 y 1805 las cosechas fueron desastrosamente malas, y además, entre los años 1804 y 1805 una peste de fiebres tercianas llevó a las tumbas en casi todo el terreno español una gran cantidad de gentes. Para aumentar los desastres, la guerra de la Independencia, entre 1808 y 1812 necesitó el reclutamiento de jóvenes que dejaron sus vidas en los campos de batalla.

 
         
      Diccionario Geográfico-Estadístico de España y Portugal de Sebastian de Miñano y Bedoya - 1826  
   

Esta época, y por aquello del "Enciclopedismo Ilustrado" que aportó la Revolución Francesa, también en España, los libros en varios volúmenes o enciclopedias, aparecieron con gran profusión. Es la Enciclopedia de Madoz, seguramente, la más completa. Pero eso no quiere decir, que la aportación de las otras al conocimiento de la historia de nuestros pueblos, no sean también de interés. Así, por ejemplo, en ésta aparece que aún existía el monasterio de San Felices; pero que todo apunta, a que su información sobre Lodoso estaba muy desfasada, al no aparecer en el Censo de la Ensenada, realizado a "pie de campo", 73 años atrás. Tal vez, a lo sumo, quedarían restos más evidentes que los que hemos podido ver en nuestro tiempo. Sí hace una descripción más detallada del tipo de terreno que Madoz. Aparecen citados los dos puentes de piedra, dice "bastante buenos". Y quizás también el número de habitantes esté un poco "subido".
Para ver el detalle de lo que consta de Lodoso, en este Diccionario, pincha el enlace siguiente: 
LODOSO EN EL BEDOYA

 
         
      Diccionario de Pascual Madoz  
   

Del siglo XIX, un documento que resulta de mucha utilidad para conocer los datos de las poblaciones españolas, lo constituye el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Pascual Madoz. Este abogado y político aragonés publicó este Diccionario en 16 volúmenes, entre los años 1845 y 1850, y de cada población de la España, de entonces, hacía un resumen, con los datos más relevantes de la misma. Para ver el detalle de lo que consta de Lodoso, en este Diccionario pincha el enlace siguiente.
LODOSO EN EL MADOZ

 
         
      1855, Año del cólera morbo que asoló gran parte de Europa, y España en particular.  
   

 El cólera llevaba desatado en España desde Febrero de este año, y aunque las autoridades habían dado algunas instrucciones y tomado medidas para combatirlo, quizás por las gentes que huyeron de Madrid, sobre todo hacia Castilla en los comienzos del verano, esto favoreció su propagación en nuestros lares. La fatalidad quiso que Lodoso fuera uno de los 175 ayuntamientos afectados, de los aproximadamente 510, de la provincia de Burgos. El día 18 de Agosto de 1855 falleció en Lodoso la primera víctima del cólera morbo. El pánico cundió en el pueblo, hasta el punto que su entierro fue el mismo día de su muerte, tal como ordenaban las autoridades, se llamaba Rafaela Castañeda Abad. Así, entre esta fecha y el 16 de Septiembre, que murió la última víctima, nada menos que 29 personas (14% de la población, aproximadamente) murieron de esta cruel enfermedad. El fatídico día 23 de Agosto murieron 5 personas. Quizás los primeros fríos, que algunos años ya llegan con Septiembre en nuestra tierra, hizo que el siniestro bacilo dejara de azotar a nuestros antepasados, en este verano de terror. Entre los fallecidos estuvo la propia esposa del médico cirujano de Lodoso.
 

 
         
      1897 La fuente del barrio de Arriba constituyó una gran alegría en el pueblo, pero ese mismo año dos familias vieron cómo sus hijos morían en la guerra de Cuba.  
 

En 1897 se hace la fuente pública del barrio de Arriba. Fue todo un logro llevar hasta el pueblo el agua de uno de los muchos manantiales próximos al pueblo, y un gran paso en la salud de las gentes y comodidad de tener el agua dentro del casco del pueblo. Pues hasta entonces, nuestras gentes se abastecían de agua, los del barrio de arriba, de un manantial que había en el término de "La Fuente" que estaba próximo al actual transcurrir del arroyo del Vallejo, y a unos 140 m. del camino de Gatón. Tal vez los de los barrios del Centro y Abajo dada la distancia, unos 500 m. a la fragua, muchas veces tomarían agua de la propia arroyo para abastecimiento de higiene, seguro, y dudo si también de consumo.
Pero mientras tanto, tres jóvenes reclutas del pueblo habían sido llevados a Cuba a luchar en las revueltas de aquella nuestra última posesión en ultramar. Dos de aquellos jóvenes de Lodoso dejaron sus vidas en aquella isla víctimas, como el 92% de los, aproximadamente 50.000 muertos españoles, de las enfermedades tropicales, dígase Fiebre Amarilla (Vómito), Disentería,
 Paludismo... Estos dos jóvenes se llamaban Melquíades Rojo Alonso, nacido en 1872 y quien falleció el 20-01-1897 en Pinar del Río (Cuba), de enfermedad común, a tenor de la información de la Gaceta de Madrid (hoy B.O.E.), de 13 de Junio de 1898. Y Pedro del Barrio del Río, nacido en 1874, y fallecido en Mazanillo (Santiago de Cuba), el 17-01-1898 de Vómito, según aparece en esta misma Gaceta. Sólo José Santidrián Nebreda (1876-1958) pudo volver a su pueblo, y contemplar aquella nueva fuente pública, y ver cómo manaba tanta agua, cómo el mismo contaría a sus descendientes. (foto, del margen, de 1987, antes de quitar el pilón).

 
   
 
        El siglo XX en Lodoso:
 
 
      30 de Agosto de 1905, el día del eclipse:  

 

El verano va terminando. En algunas eras algunos apuran la trilla de la última cebada y avena. En otras, la gente ya lleva unos días aventando el trigo, bieldo en mano, aprovechando ese viento del Regañón que enfila el Vallejo cuando el verano se va yendo. Este penúltimo día de Agosto, a primeras horas, amenazaba lluvia. Hace un rato tocó el campanero a Ángelus, y el sol encuentra ya grandes claros. Alguien ha comentado ver grandes globos elevarse por encima de la Cuesta, hacia Marmellar de Abajo. Pero desde hace un rato, la luz del sol se ha vuelto vaga y temblorosa. Y es que cada vez más, como que se va apagando, y eso que apenas es la una de la tarde... Algo está tapando al sol, y es que es tan grande como él, también circular y cada vez lo tapa más. Son poco más de la una de la tarde y se ha hecho casi de noche. Los pájaros se refugian en los árboles, las gallinas corren a buscar las "abrañales" de sus casas. Los hombres que estaban en la cantina tomando el vinillo de antes de comer han salido a la calle. Miran al sol, sólo ven un haz de luz alrededor de un gran disco negro. El viento se agita, y alguien comenta: Anda, esto debe ser lo del eclipse que hace unos días yo vi en unos carteles en Burgos. Y además, que había una fiesta, y que venía el rey Alfonso XIII...Y otro de los mayores comenta: Claro, esto es igual que lo que yo vi, de chaval, fue hace más de 40 años, sí fue en Julio de 1860, y estábamos segando trigo en La Rodada. ¡Qué miedo me entró! Pensábamos que era el fin del mundo...
Y poco a poco, vuelve la luz. Como si de magia se tratara. Algunos niños se frotan los ojos. No saben si sienten molestias, o es que no se lo creen... Han visto un grandioso espectáculo.
Y es que aquellos nuestros antepasados tuvieron la suerte de ver la maravilla de un eclipse total de sol. Más aún, aquellos que cuya edad rondaba los 50 y más mayores, tuvieron la suerte de repetir volver a ver lo que había ocurrido el 18 de Julio de 1860. Lo que nadie de ellos sabía es que ésta era tan sólo la quinta vez, que en los más de 1900 años transcurridos, de la era cristiana, acaecía este hecho en su lugar, y tampoco, que pasarían 5 generaciones para que en Lodoso se volviera a ver algo igual.
Será también en el Agosto de 2026, el día 12, con la tarde avanzada. Quizás un poco menos intenso que el de 1905, pues la línea principal del eclipse pasará por una trayectoria que uniría Osorno, Castrojeriz, Pampliega, Villamayor de los Montes.... en lo que estaría más próximo a Lodoso. Esperemos que Dios nos deje llegar a aquellas fechas, para poder contar a nuestros descendientes algo más, que lo del correr de las gallinas, que yo fue lo único que oí contar, de pequeño de lo del eclipse de 1905.
Al margen, una recreación de lo que alguien que hubiera estado en Corralejo habría visto del eclipse. Y es que, desde que en Lodoso tenemos un observatorio astronómico, sabemos algo más de nuestra historia.

 
         
      1915, día 8 de Junio. Inundaciones en Lodoso y en varios pueblos cercanos:  
   

Estamos en 1915, mes de Junio. No tenemos constancia exacta del día, pero a través de la hemeroteca del DB, he hallado varias crónicas de grandes inundaciones, en varios pueblos de la provincia. Concretamente en San Pedro Samuel, Isar, Cañizar y en Villadiego, el día 8. Y en Las Quintanillas y Burgos, el día 9. Pero el autor de esta Web se decanta a que en Lodoso, también fue el día 8, pues los grandes nublados siempre llegan a Lodoso del aire antaño llamado Regañón, en la actualidad Sur Oeste. Por lo que todo apunta a que fue la misma tormenta, la que también asoló a nuestros vecinos de San Pedro, Villadiego y Cañizar.
El Sr. Julio Santidrián, que fue quien con mayores detalles me contó este hecho, poco antes de publicar esta Web, me relató que recordaba bien que fue en Junio, ya bastante entrado el mes, pero no lo recordaba la fecha exacta. Que él, como niño en edad docente que era, cuando se desató la tormenta estaba con los demás niños en la escuela, que entonces estaba en la calle La Iglesia (casa de Lucía Tajadura). Que sobre las 4 de la tarde, el cielo ennegreció y se desencadenó una grandísima tormenta. Se desataron las nubes sobre la zona de Lodoso, y el resultado fue una gran inundación, llegando el agua a la altura de un metro en la puerta de la casa hoy propiedad de Matilde Martínez, llegando a entrar algo en la fragua. Cuando el Sr. Julio Santidrián me contó el hecho, recordaba que los niños tuvieron que permanecer en la escuela  mucho tiempo, hasta que la tormenta amainó, para poder salir. Cuando salieron, el panorama era desolador. El agua había entrado en varias de las casas, y los cultivos próximos al arroyo de Santa Marina y a la de la Cascajera habían sufrido daños irreversibles.

 
     
      1918, La mal llamada "Gripe Española", en Lodoso:  
 

Parece claro que Lodoso, y supongo la zona más próxima, estuvo muy poco castigada, gracias a Dios, por esta pandemia de la gripe americana, mal llamada, Española. Pues así como sí oímos hablar a nuestros abuelos del eclipse y de las inundaciones del 15, yo nunca oí hablar de niño de la Gripe. Y eso que en Burgos, y en mucha de su provincia tuvo su momento muy aciago, en ese comienzo del otoño de 1918.
De hecho, repasando los fallecimientos en Lodoso de todo el 1918, tan sólo una persona murió de Gripe, también en ese mes de octubre, el más duro. Se trató de la madre del cantinero de aquel entonces, con ya 71 años, edad de senectud para esa época. Esta familia procedía de Arcos de la Llana, y no sabemos si esta señora residía de continuo en Lodoso, o pudo venir de Arcos ya enferma.
Lo cierto es que hasta Lodoso tuvieron que llegar noticias, aunque fuese por los comentarios de un pueblo a otro, de aquel mes de octubre en Burgos, capital, donde morían, muchos días hasta 16 personas de la Gripe, de los 21 muertos, en total, del día máximo; cuando la media de defunciones diarias, unos meses anteriores, era de 2 ó 3. Y que la mortandad de la gripe se cebaba sobre todo con personas entre 20 y 40 años, y más con mujeres, la mayor parte, madres con niños.
En los pueblos de nuestra zona el azote más fuerte no estuvo muy lejos. Pues éste fue especialmente duro en el área del entorno a la carretera de Valladolid. En los pueblos entre Santa María del Campo, Presencio, Estépar, Hornillos del Camino, Sasamón, Castrojeriz y Revilla Vallejera. Todo apunta a que el primer, y gran foco de infección se produjo en el pueblo de Villaquirán de los Infantes. Pues se “saltó” la prohibición de celebración de las fiestas patronales, y en esa concentración de gentes se multiplicaron exponencialmente los casos en los pueblos concurrentes. Fueron singulares los casos de Los Balbases que ya el día 5 llevaba 40 muertos, Villahoz con 22. Ya, el día 23, en Iglesias había habido 21 muertos; en Yudego, 21; en Presencio, 23...
En fin, que suponemos que en Lodoso, prudentemente suspenderían las fiestas patronales, que por entonces se celebraban del 9 al 11 de ese Octubre, y salvo la excepción contada, “capearon” relativamente bien aquel desafuero.
Para deducir hasta qué punto la pandemia fue de grave, señalar que desde el propio Gobierno se prohibieron tanto el 1 de noviembre (Todos los Santos), como el día 2 (Día de los difuntos) la celebraciones con fieles en todas las iglesias, y el acudir a los cementerios.

 
       
      1929, La escuela nueva:  
 

El pueblo ha crecido, y la escuela que se ubicaba hasta este año en la calle subida a la Iglesia se ha quedado pequeña. La nueva escuela se construyó en el lugar que hoy continúa totalmente reconstruida, en lo que llamamos La Plaza. Pero este año 1929, sólo se construyó la parte Oeste, esto es, lo que a partir de 1941, con la ampliación y división en dos aulas sería el aula de niñas, y que hoy ocupa el bar de jóvenes. En el margen, foto de la escuela ya en 1941, poco antes de su ampliación. Puede verse, cómo la puerta estaba en lo que hoy es el hueco de la ventana de la sala de espera de la consulta.

 
       
      1932, Los pilones:  
 

Los años de la II República dejaron en Lodoso, como obra más significativa, la ejecución de los dos pilones en ambas fuentes públicas, para abrevadero del ganado. Hoy, ante la escasez del mismo, en la fuente del barrio de arriba se ha quitado este pilón para dejar una plaza más amplia. A la vez que la fuente se ha girado 90º para mirar hacia la plaza.

 
       
      1936, La Guerra Civil:  
   

18 de Julio de 1936. En el pueblo se han oído dichos, de que los rojos vienen quemando los campos, que a la sazón aún muchos permanecen sin segar. La gente acude a los límites del pueblo con Pedrosa armados de horcas, azadas, hoces... para defender sus cosechas. La alarma se queda en eso, y no hace falta enfrentarse a nadie. A lo largo de la Guerra Civil el pueblo tiene la suerte de no sufrir ningún altercado. Tan sólo de vez en cuando la llegada de los Falangistas en busca de saber quienes habían votado a los comunistas el pasado mes de Febrero, pues traían los resultados, y había varios votos a los comunistas. Mi abuelo Valentín Martínez, alcalde en aquellos días, sufrió las presiones para delatarles. Pero una vez más la fraternidad de las gentes nacidas en este pueblo pudo más que haber "ganado méritos" jugando con vidas humanas. Así mismo recordar desde estas páginas al singular párroco de aquel entonces, D. Félix Antón, quien también defendió a sus feligreses, resistiendo a señalar los anticlericales. No obstante sí hubo al menos cuatro víctimas mortales de Lodoso con motivo de la guerra: el joven soldado Fausto Alvarez del Río dejó su vida en el frente  de la hoy Merindad de Montija en Diciembre 1936. Y los tres religiosos, hoy beatos, Francisco Marcos del Río, Benito Quintano Díez y Cristóbal González Carcedo, cuyas reseñas biográficas pueden ver en la página de GENTES.

 
       
      La Posguerra:  
 

Los años 40 se hacen especialmente duros en España. Son los años del racionamiento. Que fue una acción gubernamental, que consistía en el control de la distribución de mercancías y alimentos básicos, que eran los que más escaseaban, tales como aceite, azúcar, arroz, jabón, legumbres, tabaco, ... Cada residente estaba perfectamente controlado su censo, y a cada casa o familia residente, en el mismo hogar, se le entregaba la Cartilla de racionamiento. Esta era un folleto que contenía varias hojas con cupones o "sellos" arrancables, donde constaban los alimentos o género que podían adquirir en un determinado plazo de tiempo. No obstante, y gracias al generoso suelo de nuestro pueblo, no faltó el pan hecho del trigo "escondido" al control de Abastos, y que se molía en el molino, y se cocía en los numerosos hornos que había, y que los que nacimos antes del 60 aún recordamos. Así mismo, las cosechas de patatas fueron aquellos años generosas, y no faltaron tampoco los garbanzos, las lentejas, y a veces los titos, que abundantemente se criaban en el pueblo.

 
       
      1941, La ampliación de la escuela:  
 

El pueblo sigue creciendo, y la escuela vuelve a quedarse pequeña. Por lo que se hace una ampliación con un aula más. El aula nueva será para niños y la anterior, para niñas. Además, como habrá un nuevo maestro, se construye una nueva casa para él, al lado de la escuela.

 
       
      1959, La carretera del Vallejo:  
 

Hasta 1959 Lodoso tenía carretera con salida hacia el Sur, para salir a la actual N-120, pasando por Pedrosa, Santa MaríaTajadura y Las Quintanillas: Y hacia el Norte, para enlazar con la antigua carretera de Aguilar, en Mansilla. Pero al no tener salida por carretera hacia el Oeste, el autobús de línea que cubría Burgos-Villadiego, por Tobar, no entraba en Lodoso, por lo que para tomar un autobús para desplazarse a Burgos había que, o bien subir a Mansilla, y tomar la línea de Aguilar, o bajar a Pedrosa, a tomar la línea que venía de Villadiego pasando por Tobar. La Excma. Diputación de Burgos, y el empeño de las gentes de Lodoso tuvo a bien, en el año 1958 comenzar la carretera que llamamos del Vallejo, donde las gentes del pueblo trabajaron con ahínco, especialmente para atravesar la zona del monte de robles, a su paso por el sitio de Carricorrales. Lo lógico hubiese sido llevarla por el actual camino de la Galvana, y subir a La Cabra, para enlazar con la misma carretera que une Pedrosa y San Pedro. Pero sin duda, el tener que expropiar fincas que ya no hubiesen sido de Lodoso, no fue voluntad de la Diputación. En 1959, con la asistencia del Gobernador de la provincia D. Servando Fernández-Victorio y Camps(1), a quien se le recibió con un gran arco vegetal que abarcaba toda la carretera, a la entrada del pueblo, se inauguró la carretera que  llamamos del Vallejo, y a las pocas fechas, el autobús, o "coche de línea", comenzó a ser todo un fenómeno, su paso por nuestro pueblo.

 
       
      1964, Primer tractor:  
 

En Febrero de 1964, la Cooperativa San Cristóbal adquiere el primer tractor que labrara suelo en Lodoso. Se trataba de una tractor de la marca "Someca", modelo Som 55, de fabricación francesa. Al siguiente año, esta misma cooperativa, adquiriría la primera cosechadora, marca Fhar, de fabricación germana. Poco después vinieron al pueblo más tractores para continuar la mecanización del campo, como fueron el Super Ebro, el Zetor, etc.

 
       
      1969, Qué difícil fue poder ver la televisión en Lodoso:  
 

En 1964 la maestra, Dª Pilar, adquirió el primer televisor. Pero tras infinitos intentos de elevar una gigantesca antena sobre su vivienda, su vendedor se la tuvo que llevar, porque la visión con un mínimo de calidad, en el enclave del pueblo fue imposible. En 1969, la perspicacia de un otro vendedor, y la colaboración del pueblo instaló en "Paramillo" un repetidor, que funcionaba con las clásicas válvulas, y que sacó al pueblo de un atraso que parecía una maldición. Félix con la ayuda de Berna, Alfonso y otros jóvenes de los 80, construyeron unas pequeñas casetas donde instalaron lo que entonces se llamaba un "puente caliente" pues el sistema antiguo ya no funcionaba. Ya en 1996, y también en aportación y trabajo popular, se instaló un nuevo repetidor, dentro de una gran caseta, con opciones de envío de señal satélite incluido.

 
       
      1974, La acometida de agua a las viviendas:  
 

En un pueblo de aguas abundantes, era casi una obligación que sus gentes pudiesen disponer de la misma en sus viviendas. Con la ayuda de la Diputación, en este año de 1974 dispusimos del agua corriente, lo que aunque parece algo normalizado hoy, no lo era tanto en los pueblos de la provincia. Hasta el punto, que tal acometida, se tuvo antes que en Santibáñez, por ejemplo.

 
       
      1981 La Concentración Parcelaria:  
   

En este año, se comienza a labrar en las nuevas fincas que ha originado la Concentración Parcelaria. Los resultados económicos no cabe duda son positivos, pero el daño infringido a la vegetación del pueblo es cuantioso. Aún recuerdo de niño, que si desde el comienzo del Vallejo, se miraba hacia el Oeste, era difícil ver más allá del Judío. Y en la primavera, todo el Vallejo era un explosión de naturaleza. Ahora tal visión, nada lo impide.

 
       
      1996-2002 La gran restauración de la Iglesia:  
   

Año 1995. En los años anteriores vemos con pena que nuestra Iglesia Parroquial sufre graves daños, goteras, estructuras, bóvedas... Hay que hacer algo, si queremos que las futuras generaciones sigan teniendo el mayor patrimonio cultural y religioso del pueblo. Lo primero es llamar a la generosidad de los residentes y nacidos en el pueblo, ya que el año pasado la solicitud de ayuda a la Diputación no ha prosperado. Se contacta con muchas de las gentes que, aunque hoy no viven en su pueblo, en él dieron sus primeros pasos, y la respuesta tanto de los residentes, como no, es muy buena. Además la Excma. Diputación, al año siguiente, sí nos ha incluido en su ayuda a la Restauración de Iglesias. Se comienzan las obras más urgentes, como son la reparación del tejado, afianzamientos de estructuras, tapado de algunas grietas, etc.
Pero aunque lo más importante, de cara a la conservación, como lo era el tejado, y afianzamiento se ha hecho, surge una inquietud imparable por hacer algo más. Esta inquietud tiene algunos nombres propios, que con su tesón han producido la gran transformación de nuestra Iglesia. Estos son, Ismael Alonso, Carlos Santidrián (anterior alcalde), Sabino Nebreda, Victorino Tajadura, el párroco, D. Eutimio, y otros que también han trabajado en la sombra. Y así, se acude a cualquier organismo que, ya sea por su tipo de dedicación o por su altruismo, pueda aportar algo.
 En el verano de 1997, tras una brillante gestión de Ismael, acuden al pueblo varios estudiantes de la Complutense de Madrid, quienes armados de muchas ganas y piquetas desnudan la piedra interior, quitando el yeso que oculta la piedra de las paredes, y que expertos albañiles más tarde, recogerán con cemento sus juntas, dando un aire más artístico
Ahora lo que desentona es el deteriorado retablo mayor. Y como en nuestra capital de provincia, y en su Universidad, Facultad de Patrimonio, se está gestando la primera promoción de buenos restauradores, se acude a su rector y profesorado. Y la respuesta no ha podido ser mejor. Los alumnos de la 1ª Promoción de Restauración han dejado un trabajo soberbio, y el retablo Mayor ha adquirido un aspecto inmejorable. Ahora podemos contemplar sus pinturas con detalle, independientemente de lo más o menos importantes que fuesen sus autores.
En la celebración de las fiestas en honor al patrón, San Cristóbal, del año 2001, con la celebración de la Misa presidida por del Sr. Arzobispo D. Santiago Martínez Acebes, y la participación de la coral San Esteban de Burgos, se reinauguró el nuevo aspecto de nuestra Iglesia.
Desde estas líneas el más profundo agradecimiento a la Universidad de Burgos, desde su rector Sr. Leal, a los profesores y alumnos, que con su trabajo y generosidad han logrado que nuestra Iglesia parroquial haya sufrido tal transformación. A la Universidad Complutense de Madrid. Gracias especiales a la generosidad de la Junta de Castilla y León, para las obras de remodelación de accesos a la Iglesia, a la Excma. Diputación de Burgos que nos dio el primer "empujón" económico para alcanzar la cifra económica que salvara la cubierta de la Iglesia, y, cómo no, a la soberbia generosidad y dedicación de quienes habiendo nacido, o no, en Lodoso se han "rascado" sus bolsillos, para que el patrimonio que se guarda en su Iglesia, que es de todos, pase a las siguientes generaciones, en el orgullo de que sus antepasados más inmediatos hicieron un esfuerzo, como lo hicieran mucho antes, quienes con sus "diezmos" y entregas de lo poco que tenían, lo pusieron por primera vez en pie.

(1) Desde el "alumbramiento" de esta Web hasta Mayo de 2012 se informó en esta página, que la inauguración de la carretera del Vallejo lo fue por el Sr. Gobernador Civil de la Provincia de Burgos de ese 1959, D. José Utrera Molina. Posteriores hallazgos gráficos, así como la historia del Gobierno Civil nos constatan que en el Sr. Gobernador Civil de aquel momento, lo era D. Servando Fernández-Victorio y Camps. Por lo que pedimos disculpas por este error, en aras de la fidelidad histórica.

 
   

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